( Foto: Diario.es)


El portaveu de Compromís al Senat, Carles Mulet, s’ha posat aquest matí en contacte amb el Gabinet de la Ministra d’Afers exteriors, Unió Europa i Cooperació, per a traslladar-li la preocupació pel cas de la conductora de l’EMT atrapada en un atol·ló de la Polinèsia des de gener d’enguany.

Des del Ministeri han mostrat interés i han trasllat la consulta als serveis consulars. Igualment, Mulet ha realitzat dues preguntes escrites al Govern per a conéixer de quantes persones té coneixement l’Executiu que han quedat aïllades a causa de la pandèmia a la Polinèsia i, en data de hui, encara no s’han pogut repatriar. A més, també pregunta quantes d’elles es trobarien a l’illa de Tuvalu i quins protocols o mesures pensa adoptar el Govern per a aconseguir el retorn d’aquestes persones.

Segons fonts del propi Govern a preguntes de Compromís s’han noliejat 53 vols per a repatriar a 10.223 persones durant la COVID19. En aquest sentit Mulet ha destacat que “hem vist l’esforç sense precedents fet per l’administració central per a repatriar a ciutadans i ciutadanes de l’Estat atrapades a tot el món durant la pandèmia, però entenem que en casos poc habituals en països xicotets, amb casos puntuals i sense relacions històriques com amb Sud-amèrica, la situació es complica”. Segons el parer del senador ha passat molt de temps i s’ha de donar resposta el més ràpid possible a aquest cas.

Tal y como publica hoy el “diario.es” “ Susana Hernández, conductora de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València, salió de España con destino a las islas Fiji y a otros archipiélagos del Pacífico el pasado mes de enero con la idea de regresar a finales de mayo. Sin embargo, la irrupción de la pandemia del coronavirus y el consiguiente cierre de fronteras internacionales la mantiene aún en estos momentos atrapada en Funafuti, un atolón de 400 metros de ancho por 15 kilómetros de largo, capital de Tuvalu, uno de los países más pequeños del mundo.
Hernandez acudió a este país  “con el motivo de trabajar durante unos meses en un proyecto de reconstrucción de casas destrozadas por el ciclón Winston en una de las islas no turísticas de Fiji y también en diferentes proyectos de permacultura en otra de las islas”.
 
Susana embarcó el 3 de marzo en el Nivaga III, un buque mercante que surca el Pacífico durante cuatro días desde las Fiji hasta un país llamado Tuvalu, compuesto por 9 islas en mitad del océano Pacifico, sin saber que su estancia se iba a prolongar hasta el punto de desconocer la fecha de regreso. Allí, recorrió los atolones de Tuvalu repartiendo víveres de primera necesidad durante dos semanas en las cuales no tuvo conexión a Internet ni noticias internacionales de ningún tipo.
“Tenía mi billete de vuelta a las Fiji el 1 de Abril. Mi idea era visitar algún otro país del Pacífico colaborando en otros proyectos y regresar a España a finales de mayo, fecha en la que debía reincorporarme al trabajo”.
El 18 de marzo, tras el reparto de víveres, desembarcó en Funafuti, capital y atolón principal de Tuvalu: “Tras multiples intentos fallidos, consigo conectarme a una red wifi y es entonces cuando recibo la noticia vía whatsapp, de la grave situación sanitaria en España, el decreto del estado de alarma nacional y el inminente confinamiento de la población, hecho que me sume en una profunda preocupación e incertidumbre. Al menos, tengo la suerte de ser acogida por una agradable familia local, en principio hasta mi regreso a las Fiji el 1 de abril”.
Sin embargo, las cosas se van complicando con el avance del virus. Según cuenta, “todo es muy confuso, la semana del 18 de marzo llega la noticia de que Fiji cierra sus fronteras y cancela los vuelos internacionales incluyendo Tuvalu, a pesar de que ninguno de los dos países tiene infectados en estos momentos”.
Tuvalu es un país muy aislado geográficamente, con una población de 12.000 habitantes. Sus únicas conexiones internacionales son a través de las Fiji, mediante el buque mercante una vez cada 2 meses y 3 vuelos semanales provenientes de Fiji a Funafuti, donde se encuentra la precaria pista de aterrizaje.
Sin embargo, “en el mes de abril detectaron 2 infectados en las Fiji y el gobierno anunció la cancelación de sus vuelos internacionales hasta finales de junio; en este momento empecé a preocuparme por mi regreso a España, ya que la única vía de salida desde Tuvalu para llegar a Europa es a través de las Fiji”.
La valenciana trata entonces de activar diversas vías contactando con el consulado español de Australia y de Fiji, pero las gestiones no fructifican. Además, se reúne en dos ocasiones con el ministro de Comunicación y Transportes y el departamento de Asuntos Exteriores de Tuvalu en relación a este posible vuelo, pero nadie le da información concreta y clara al respecto, todo son rumores, confusión e incertidumbre. Hasta el momento presente no tiene ninguna posible ruta de salida ni fecha de regreso a España